Parque de Lamuza

El Parque de Lamuza es, hoy en día y desde 1975, un parque público que alberga, además de una zona de juegos y columpios para niños, un complejo arquitectónico y paisajístico inigualables que, a su vez, también representan distintas áreas, épocas y propósitos.

En 1876, Estanislao de Urquijo y Landaluce, I. Marqués de Urquijo, adquirió dos inmuebles (la Casa Matriz y el Caserío Lamuza) que convirtió en un complejo destinado a residencia de verano, ya que era cuando acudía a Laudio para retirarse de la vida política y financiera que mantenía en Madrid. Destinó los dos espacios a vivienda unifamiliar aristocrática, con estancias para el servicio y dedicadas a proporcionar todas las comodidades de la vida burguesa del momento (cocinas, despensas, carboneras, cuadras, comedores, almacenes para frutas, pajares…), incluido un carrejo. Con el paso del tiempo, el marqués planteó una primera ampliación del palacio con la construcción de un cuerpo adosado a su fachada. En los bajos de este se habilitó una cochera, un lavadero y la carbonera.

El complejo está rodeado de una extensa finca ajardinada que fue adquirida poco a poco (llegó a contabilizarse una finca de unas 8h) y que el I Marqués destinó, principalmente a terrenos agrícolas (huertas y viñedos de txakoli), e incluso un bosque donde desarrolló su interés botánico con distintas y variadas especies de árboles. Además, el I Marqués realizó obras importantes para la ciudadanía de Laudio.

Durante varios años, especialmente los tres primeros marqueses, fueron realizando obras y acondicionamientos en la propiedad llegando a darle carácter de un gran palacio y el complejo llegó a contar con varios campos de deportes, dos pistas de tenis, un campo de cróquet, una piscina, un lago (mayor que el estanque actual), un teatro, un salón de cristales para bailes… Todo ello se complementaba con los paseos por los jardines de la casa matriz, el jardín inglés y el jardín interior. Así la finca proporcionaba confort, garantizaba el ocio, y creaba zonas propicias para las grandes fiestas y celebraciones que realizaban, a las cuales asistía la alta esfera de la sociedad, incluyendo la monarquía.

Con la llegada de la Guerra Civil, fue bombardeado y tanto el complejo como el marquesado fueron perdiendo esplendor.

Desde 1975 es de propiedad pública. Sin embargo, en los últimos años ha sufrido algunas modificaciones para amoldarse al uso de parque público al que hoy está destinado, y donde se ubica el centro cultural “Parkea”.