El comienzo de la primavera anuncia el inicio de la temporada de las orquídeas en el entorno natural de Arraño-Lamuza. De hecho, las primeras comienzan a florecer sobre el 14 de febrero, conocido como el “día de los enamorados” y lleno de simbología floral.
La familia de las orquídeas es un grupo de plantas que crecen prácticamente por todos los continentes del mundo salvo en la Antártida, por lo que se pueden admirar decenas de orquídeas diferentes. Su singularidad reside en su peculiar biología, ya que da lugar a flores de fantásticas formas y gran belleza.
Así, el hecho de que un espacio relativamente pequeño como es el que conforman el monte Arraño y el Parque de Lamuza, con algo más de 80 Ha, crezcan 23 especies diferentes de esta familia (dos de las cuales están amenazadas), indica que se trata de un hábitat de significativa relevancia medioambiental. Esta circunstancia está avalada además por normativas europeas medioambientales (Habitat 6210). También cabe destacar la diversidad de las especies de orquídeas (18) en el monte Arraño-Larrea. Esto quiere decir que, en el municipio, en total, hay 25 especies distintas.
En el año 2017 se puso en marcha la iniciativa “Laudiokoloreak” con la intención de poner el entorno y esta flor en valor. En un principio, el propósito era conocer la rica y variada vegetación que crece este paraje, pero una vez se comenzó esta labor, causó sorpresa la cantidad de especies de orquídeas silvestres que florecen en nuestras praderas cada año de febrero a junio, ( y en algún caso hasta noviembre). Así, cada año, a mediados de invierno, puntuales a la cita, se esperan las novedades que pueda deparar la nueva temporada. Incluso, en los medios de comunicación se difunden actuaciones entorno al conocimiento y cuidado de las orquídeas en diferentes localidades.
(Fuente: Joxe Blanco – Aproximación a la orquideoflora de los montes de Arraño-Laudio)
El que hoy conocemos como Parque de Lamuza fue la residencia de verano de los Marqueses de Urquijo. En un principio, con el primer marqués, además del complejo urbanístico que desarrolló como vivienda y varias dependencias, la mayoría del espacio (8,5 Ha) se dividía en bosque, viñedos de txakoli y huertas. Debido a su gusto por la botánica, se dice que el marqués fue conservando las especies autóctonas e integrándolas con especies más exóticas, que le regalaban, conseguía o traía de sus viajes, con la intención de crear una especie de jardín botánico.
Con la llegada del segundo marqués, poco a poco, además de los viñedos, fueron desapareciendo las huertas, y se incluyeron más zonas ajardinadas. Igualmente, el tercer marqués amplió las zonas de ocio y arbolado dándole más esplendor a todo el complejo.
En la guerra de 1936, todo el conjunto de Lamuza fue asaltado y saqueado y, por consiguiente, prácticamente abandonado durante años. Esto ocasionó que muchas especies invasoras proliferasen en demasía, y que arrasasen con varias especies de árboles y plantas autóctonas.
En 1975, la familia Urquijo cede el espacio al Ayuntamiento de Laudio, quien acondiciona los espacios y lo convierte en el parque público que conocemos hoy en día y le otorga el nombre de “Parque de Lamuza”, aunque aún hay mucha gente que se refiere a él como “El Parque del Marqués”.
En 2004, Javier Mateo, laudioarra, edita un libro donde cataloga todos los árboles de este parque. Según él mismo indica “es un gran conjunto de edificios, caminos, fuentes, césped y arbolado, en el que destaca una entrada principal, de cuidados jardines, que da paso a una extensa zona verde donde la vegetación se desarrolla de una manera mucho más natural y aporta al Parque una gran riqueza y variedad de árboles.” En concreto indica que se encuentran 79 especies y que este parque “… coincide prácticamente con la antigua finca de los jardines del Palacio de los Marqueses de Urquijo.”
Identifica tres grandes áreas en su trabajo, las cuales divide en 13 zonas en las que habitan cientos de árboles y otras especies florales. La parte superior cuenta con 38 especies de árboles, de los cuales 10 solo se pueden encontrar en ella. La ladera que linda con el río Aldaikorreka alberga 34 especies, de las cuales 10 se encuentran únicamente ahí. La última de las áreas sería la parte más llana del parque, la más transitada, aunque es la que acoge más especies exóticas; así, se encuentran 44 especies, de las cuales 22 son únicas de este lugar.
En 2024, la Diputación Foral de Álava invierte en reformar el complejo palaciego del parque y el Ayuntamiento de Laudio/Llodio manifiesta su intención de reconvertir el entorno de Lamuza en un núcleo cultural y natural, donde poder disfrutar de nuevo de toda la biodiversidad que ofrece. Para ello, deja patente su idea de una reconstrucción paisajística que incluye el entorno del río, y también identificar y re-catalogar todas las especies de árboles (además de continuar manteniendo las flores y plantas existentes tanto en la zona más salvaje del parque, como en los cuidados del jardín de la parte anterior, de las que se encarga actualmente).
Fuente: Javi Mateo “Árboles del Parque de Lamuza- nuestro mejor tesoro”, 2004